Topacio

El nombre del Topacio ha sido asignado antiguamente a una gema, el Olivino, que se extraía de una isla del Mar Rojo, actualmente denominada Zabarjad (y que se llamó en el pasado Topasos), y probablemente también en otras gemas de color más o menos amarillo que la falta de conocimientos químicos y mineralógicos impedían distinguir unas de otras.

En la primera mitad del siglo XVIII, se comenzó a utilizar el nombre para la designación de un mineral y de una gema que han sido conservados hasta la actualidad.

Es un cristal de gran dureza; perteneciente a la familia de los cuarzos, con base silícica, es un silicato de aluminio con fluoruro y oxidrilo, con inclusiones de diversas alúminas y flúor, cuyas proporciones hacen variar su color partiendo del marrón, pasando por el amarillo dorado, amarillo ámbar. Lo encontramos transparente, azul, verde y rosado. Su color más frecuente es amarillo muy buscado para fines ornamentales y joyería.

Topacio punta natural

Entre sus variedades se cuenta el topacio rubí, el topacio ahumado, de color pardo oscuro; el topacio de Salamanca, amarillo oro, y uno de los más cotizados;  el topacio del Brasil, de menor calidad, amarillo rojizo, rosado o morado; el topacio «quemado», que son aquellas piedras de escaso color, que se ha convertido en morado artificialmente, mediante la exposición intencional al calor, y el llamado topacio Oriental, que en realidad es un Corindón de color amarillo pálido, una alúmina cristalizada de dureza sólo un punto inferior al diamante.

En su estado natural, el topacio puede encontrarse en geodas y drusas, que, aunque no son demasiado frecuentes, pueden obtenerse en algunas casas especializadas y en yacimientos aluvionales, si se los busca son suficiente empeño.

Los lugares donde se le encuentra: Urales, Namibia, Sri Lanka, Pakistán, Burma, Brasil y EE.UU.

Resulta ideal para el Chakra umbilical, regido por el Rayo Oro-rubí, ya que su energía se asemeja a las radiaciones solares, penetrante, pero sutil, reconfortante, vigorizante y cálida. El topacio es la gema indicada para procesar y ordenar los acontecimientos cotidianos, sistematizándolos y evitándonos esfuerzos y desgastes inútiles.

Tanto en bruto como tallada es la piedra ideal para personas hipersensibles o demasiado vulnerables. Es excelente para utilizarlo ante situaciones o circunstancias que nos exigen seguridad y autoconfianza.

Debido al vínculo tan fuerte que asocia al segundo y tercer chakra, éstos constituyen los centros ideales para aplicar gemas de topacio con propósitos curativos.

Topacio imperial en bruto

Es especialmente aplicable para: constipaciones intestinales, dificultad para digerir y asimilar alimentos, úlceras duodenales y estomacales, gastritis y gastroenteritis, que no son más que manifestaciones somáticas de los impedimentos psicológicos para resolver acertadamente los problemas de la vida diaria.

En el caso de utilizar un topacio como piedra personal, la ubicación ideal es engarzada en la hebilla de un cinturón, con el vértice de la talla hacia el cuerpo. De todas maneras, llevar un topacio como pendiente, colgado del cuello o como anillo o en una pulsera o brazalete, es muy beneficioso.

Llamado «gema de la verdad», porque se conecta con el chakra de la garganta y con la comunicación.

Da la fuerza necesaria para decir aún lo que nos resulte más difícil. Con su color y su perpetuidad, nos recuerda la paz del cielo y del mar. Gracias a la radiación magnética que emite, puede aliviar penas físicas y espirituales. Nos alista para abandonar viejas formas de comportamiento, convirtiéndolas en nuevas. Nos lleva a una vida espiritual armoniosa. Su color azul puro, flota a través nuestro, liberándonos de pensamientos negativos. Suaviza y alivia tensiones, producto de un sistema nervioso alterado, alivia dolores de cabeza. Cuando se lo ubica debajo de la almohada brinda un sueño pacífico, ayuda a mitigar problemas de garganta. Regula la función de la glándula tiroides y puede ser utilizada en venas varicosas, golpes y hemorragias.

Es el más conocido de la familia de los topacios. También llamado «Piedra de la Suerte» en muchas historias antiguas. En la edad media era llevado para protegerse del ojo del diablo. Sus destellos nos encadenan con el poder del sol, otorgando júbilo a nuestras vidas.      

Nos ayuda a ampliar nuestra atención y a encontrar tranquilidad interior.

Relacionado con el chakra del plexo solar. Su energía dorada estimula el sistema físico como si proviniera de los rayos del sol. Está íntimamente relacionado en el plexo solar; suele proporcionarnos un estado de plenitud física estimulando los centros nerviosos y vitales.

Resulta eficaz en los desbloqueos mentales de origen nervioso. De gran ayuda para las personas relacionadas con la creación. Es efectivo en tumores, depresión, cansancio, problemas digestivos y hepáticos, fortalece la columna y estimula los nervios gustativos. Contribuye a alcanzar estados de equilibrio y seguridad. La corriente eléctrica pasa a través de esta piedra y se comporta en el plano físico como unificadora de los sistemas nerviosos. Da calor, confort, energía y entusiasmo de vivir.

Topacio tallado gema

Topacio del Brasil. Así se lo denomina por su procedencia. Se lo encuentra en Brasil, Inglaterra, España, Madagascar, Francia y Rusia. Pertenece a la familia de los cuarzos; sus geodas, salvo el color, son muy similares, van desde el dorado luminoso al marrón oscuro. Amarillo o pardo por la presencia de hidrato de hierro coloidal

Ha sido muy utilizado como imitación del Topacio, más valioso, con la denominación de fantasía de «Topacio de Palmira». Al elegir esta piedra, debemos asegurarnos de que sea auténtica y no haya sido coloreada artificialmente, pues se someten los cristales a radiación, para conseguir el color.

Relacionado con el chakra del plexo solar. Es la piedra de los negocios productivos. Su energía dorada estimula el sistema físico como si proviniera de los rayos del sol. Da calor, confort, energía y entusiasmo de vivir.

Siendo el dorado también uno de los colores del chakra coronario, además del solar en el plano físico, es muy beneficioso el uso de los topacios colocados en ambos plexos. Haciendo pasar el rayo de luz dorada de uno a otro, resulta muy eficaz para las personas hipersensibles que estén vulneradas o pasando por momentos de extrema situación. Así se extiende un campo energético protector, reforzando el campo físico y mental, brindando confianza y seguridad, ayudando a desechar temores.