Ambar

Ambar. ¿Resina o Piedra?

No posee una estructura atómica cristalina, ni puede considerarse técnicamente una piedra; pero sí es un mineral, ya que se trata de resina de coníferas fósiles, mineralizadas por la acción de millones de años.

Su apariencia es de color amarillo dorado transparente, hasta un marrón traslúcido, de consistencia dura y quebradiza, muy ligera y electrizable por frotación.

Se utiliza en joyería y ornamentación, generalmente en cuentas para collares, boquillas y peinetas. Arde fácilmente despidiendo un aroma agradable.

Ambar en bruto

Como la savia original, aún fluida, era sumamente adherente, a menudo se encuentran en el interior de los trozos de ámbar insectos, hojas, semillas y otros recuerdos del pasado prehistórico, que, al estar perfectamente preservados, aportan valiosos testimonios de las distintas eras geológicas.

Una de las características más interesantes es que la edad del ámbar, por ser de origen orgánico, puede rastrearse por medio del carbono 14, determinando así con exactitud el origen de los restos alojados en su interior.

Los lugares donde se la encuentra: Prusia oriental, Italia, Rumania, Borneo, Burma, Canadá, EE. UU, República Dominicana, Alemania y Bolonia.

Por su tono oro-rubí (naranja dorado) está asociado íntimamente con el chakra umbilical, centro de las energías primarias del cuerpo físico, es muy útil en terapia con cristales.

En tiempos antiguos el ámbar era triturado y se lo mezclaba con miel para mitigar el dolor de oído.

En la actualidad se utiliza para combatir catarros, epilepsia y estados convulsivos, en forma de collar para contrarrestar el bocio e inflamaciones de amígdalas. Protege a los niños del dolor de dientes u otras afecciones bucales como: caries, gingivitis y encías sangrantes.

Alivia dolores de cabeza, migraña, tensión en la nuca, espalda, asma bronquitis, disturbios gastrointestinales, sordera, fiebre, malaria, complicaciones de la vejiga, hígado, problemas circulatorios y hemorragias nasales. Tiene efectos benéficos sobre los órganos internos, favorece el equilibrio, agudiza los sentidos, por lo que está indicada para individuos propensos a sufrir lesiones traumáticas, o manifestaciones de desequilibrio emocional, como depresión crónica y tendencias suicidas. Favorece la meditación.

Ayuda a integrarnos con el resto de la gente en beneficio de nuestro propio desarrollo espiritual.

Es un mineral sumamente delicado energéticamente, por lo que luego de ser utilizado en una sesión de terapia se torna opaco y deslucido. Por lo tanto, al término de cada sesión será preciso limpiarlo y dejarlo descansar varias horas dentro de una geoda o drusa de cuarzo hialino.